Respuesta rápida
Sí, masticar hielo es malo para los dientes. El hielo es duro y muy frío, por lo que morderlo puede astillar o fracturar el esmalte, aflojar empastes y coronas, e irritar dientes y encías sensibles. Un cubo de vez en cuando difícilmente causa daño duradero, pero un hábito frecuente se va acumulando con el tiempo.
Puntos clave
- Masticar hielo puede astillar o fracturar los dientes y dañar empastes, coronas y otros trabajos dentales.
- El esmalte no vuelve a crecer, así que las pequeñas astillas y las zonas desgastadas son permanentes hasta que un dentista las repare.
- Dejar que el hielo se derrita, usar hielo triturado o tomar con popote son hábitos más suaves.
- Si siente un antojo fuerte y constante de hielo, vale la pena comentarlo con su médico.
- Las tiras blanqueadoras y el rechinar de dientes tienen sus propios riesgos, y un dentista puede ayudarle a manejar ambos.
¿Masticar hielo daña los dientes?
Sí, masticar hielo es duro para sus dientes, aunque el hielo sea solo agua congelada, sin azúcar ni ácido. El problema no es de qué está hecho el hielo, sino la fuerza al morder algo duro como una piedra y helado.
El esmalte dental es la sustancia más dura del cuerpo, pero también es quebradizo. Soporta bien la masticación normal, aunque una presión repentina y concentrada puede dañarlo. Un solo cubo puede pasar sin ningún daño. Pero el hábito diario de triturar un vaso de hielo le da al esmalte muchos golpes pequeños, y con los meses o los años se acumulan.
Si usted mastica hielo, no es el único. Es un hábito común y no hay razón para sentir pena. Este artículo le explica lo que sucede para que usted pueda decidir qué hacer.
¿Qué le puede hacer el hielo a sus dientes?
Masticar hielo puede astillar o fracturar el esmalte, aflojar o romper empastes y coronas, y hacer que los dientes se vuelvan más sensibles. También puede irritar las encías y las articulaciones de la mandíbula.
- Astillas y fracturas. El hielo duro puede causar fracturas diminutas en el esmalte. Algunas son tan pequeñas que al principio no se notan, y luego se convierten en una astilla visible o en una grieta más profunda.
- Trabajos dentales dañados. Los empastes, las coronas, la resina y las carillas son resistentes, pero no están hechos para triturar hielo. Morder fuerte puede aflojar un empaste o fracturar una restauración.
- Sensibilidad. Cuando el esmalte se desgasta o se fractura, queda expuesta la capa de abajo. Entonces los alimentos calientes, fríos o dulces pueden causar una punzada fuerte.
- Lesiones en las encías. Un pedazo filoso de hielo puede raspar o cortar el tejido de la encía.
- Tensión en la mandíbula. Masticar fuerte una y otra vez exige más a los músculos y articulaciones de la mandíbula que la comida blanda.
Por qué importa el daño al esmalte
El esmalte no se regenera. Cuando se desprende un pedazo, no vuelve hasta que un dentista lo repare, por lo general con un empaste, resina o una corona. Detectar a tiempo una grieta pequeña suele significar una reparación más sencilla, así que cuéntele a su equipo dental si nota alguna zona áspera o molestia nueva.
¿Por qué algunas personas se antojan de masticar hielo?
La gente mastica hielo por muchas razones. A algunos les gusta el crujido, otros lo encuentran relajante cuando están estresados o aburridos, y otros lo usan para refrescarse. En algunas personas, un antojo fuerte y persistente de hielo puede estar relacionado con un problema médico.
Un deseo constante y difícil de ignorar de masticar hielo, a veces llamado pagofagia, se ha asociado con niveles bajos de hierro. Nosotros no podemos diagnosticar eso desde el sillón dental, y tener el hábito del hielo no significa que usted tenga una deficiencia. Pero si el antojo es intenso o no se quita, es razonable comentarlo con su médico.
La boca seca también puede influir. Si siente la boca seca, el hielo puede parecer una solución rápida. Tomar sorbos de agua durante el día y hablar con un dentista o un médico sobre la causa puede ayudar más que el hielo.
¿Cómo puede dejar de masticar hielo?
La forma más fácil de dejarlo es cambiar el hábito por algo que le dé una sensación parecida sin el riesgo. A la mayoría de las personas les va mejor con un sustituto que solo con fuerza de voluntad.
- Déjelo derretir. Sostenga un cubo en la boca y deje que se disuelva en lugar de morderlo.
- Pruebe hielo triturado o raspado. Es más blando y se muerde más despacio, aunque lo mejor es disfrutarlo con suavidad.
- Use un popote. Tomar una bebida fría con popote mantiene el hielo lejos de la zona de mordida.
- Busque otro crujido. La zanahoria cruda, las rodajas de pepino o los trozos de manzana fría dan un crujido satisfactorio.
- Enfríe su bebida de otra manera. Pida la bebida con menos hielo o tenga a la mano una botella de agua fría.
- Mastique chicle sin azúcar. Le da algo que hacer a la boca y mantiene fluida la saliva.
Las recaídas son normales. Si nota que mastica hielo sobre todo cuando está estresado o distraído, preste atención a esos momentos. Identificar lo que lo provoca muchas veces facilita cambiar el hábito.
¿Las tiras blanqueadoras dañan los dientes?
Las tiras blanqueadoras generalmente son seguras para la mayoría de las personas si se usan como indica el empaque, pero pueden causar sensibilidad temporal o irritación de las encías. Usarlas en exceso o dejarlas puestas más tiempo del que indica la etiqueta aumenta la probabilidad de problemas.
La molestia más común es una sensibilidad breve al calor y al frío, que normalmente se quita al dejar de usarlas. Si las tiras se resbalan hacia las encías, pueden dejarlas adoloridas o blancas por un rato. El blanqueamiento no funciona en coronas, empastes ni carillas, así que puede verse un color disparejo si tiene restauraciones en los dientes de enfrente.
Si quiere probar las tiras, siga las instrucciones, haga pausas si siente los dientes sensibles y evítelas si tiene caries sin tratar o problemas de encías. Además, es mejor blanquear sobre una superficie limpia, así que una limpieza dental profesional antes puede ayudar a que el resultado se vea más parejo. Un dentista puede revisar sus dientes y decirle qué opción le conviene, ya sean las tiras o un tratamiento supervisado.
¿Rechinar los dientes es malo?
Sí, rechinar los dientes con frecuencia puede ser malo para ellos. El rechinar, también llamado bruxismo, puede desgastar el esmalte, causar astillas y fracturas, y provocar dolor en los músculos de la mandíbula y dolores de cabeza.
Muchas personas rechinan o aprietan los dientes sin darse cuenta, a menudo mientras duermen o en momentos de estrés. Algunas señales son los bordes de los dientes planos o desgastados, una mandíbula cansada o adolorida por la mañana, sensibilidad dental y un chasquido en la articulación de la mandíbula. A veces la pareja, que escucha el rechinar por la noche, es la primera en notarlo.
El rechinar y masticar hielo tienen algo en común: ambos ejercen una fuerza fuerte y repetida sobre dientes diseñados para masticar de forma normal. Juntos pueden acelerar el desgaste. La Asociación Dental Americana describe los protectores bucales como una forma común de proteger los dientes del rechinar, y un dentista puede revisar si un protector nocturno hecho a la medida es adecuado para usted. También puede ayudar controlar el estrés, tomar menos cafeína por la noche y evitar morder plumas o las uñas.
Cuando el rechinar afecta la mandíbula
Con el tiempo, rechinar y apretar los dientes puede estar relacionado con molestias en la articulación de la mandíbula, conocidas como trastornos temporomandibulares (TTM). Si su mandíbula truena, se traba o duele al masticar, hágala revisar en lugar de esperar a ver si se pasa.
¿Cuándo debe ver a un dentista por masticar hielo?
Visite a un dentista si nota una astilla, un borde filoso, un empaste o una corona floja, sensibilidad nueva o dolor en la mandíbula. También conviene que nos visite si el hábito le cuesta dejarlo.
Un dentista puede buscar grietas muy finas que usted no ve, revisar sus empastes y coronas, y hablar con usted sobre sus hábitos con calma y sin juzgar. Si un diente se rompe o usted tiene dolor fuerte, hay atención de emergencia el mismo día, y se aceptan pacientes sin cita en nuestras oficinas de Peoria, North Phoenix y Metro Phoenix. El 1 de diciembre de 2026 abrirá una oficina en Mesa.
Buscamos que la atención sea accesible para cada presupuesto. Nuestro equipo acepta la mayoría de los principales planes dentales PPO, y ofrecemos CareCredit, planes de pago internos y el plan Ultra Discounts para personas sin seguro. Ya sea que necesite una revisión rápida o una reparación, nuestro equipo le explicará sus opciones con claridad antes de comenzar cualquier tratamiento.
Este artículo es información general y no un diagnóstico. Un dentista puede orientarle sobre sus propios dientes, sus hábitos y el siguiente paso que tenga sentido para usted.
Parte de nuestros artículos de Salud bucal de todos los días.
Fuentes
- Teeth grinding, American Dental Association (MouthHealthy)
- Mouthguards, American Dental Association (MouthHealthy)
- TMD (Temporomandibular Disorders), National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIH)